La respiración.


La respiración es probablemente la función vital más importante y a la que menos atención se le presta.

La oxigenación del cuerpo es imprescindible para la vida. Sin respiración no hay vida y, a diferencia de otras funciones vitales como los latidos del corazón o los procesos digestivos, podemos respirar de manera consciente o inconsciente . 

Una respiración impropia o superficial, implica una falta de oxigenación en el cuerpo, en las células. Una mala respiración tiene un efecto celular. A nadie se le ocurriría taparle parcialmente la entrada de aire a una máquina y pedirle que siga funcionando en igualdad de condiciones, esa entrada de aire está diseñada para algo. Esa forma de oxigenación está diseñada por algo, tiene una función. Lo mismo pasa con nuestra respiración, somos la máquina más compleja y perfecta que existe. Sin embargo, la mayoría de las personas andan por la vida cubriendo parcialmente la entrada de aire de su sistema.

Al nacer, nacemos sabiendo cómo respirar. Conforme crecemos y nos convertimos en adultos, olvidamos ese conocimiento primigenio.

Si observas a un bebé respirar, notarás que su pancita sube y baja conforme inhala y exhala.
Si prestas atención a tu propia respiración o a la de la mayoría de los adultos notarás que la parte superior del pecho es donde se concentra el aire.

Esa respiración se limita sólo a la parte superior del pecho, es un fuelle trabado. Si además le sumamos, que los hombros es el lugar donde naturalmente se acumula el estrés, la capacidad de inflado de la parte superior de la caja torácica, se limita todavía más.

Un cuerpo contracturado no respira bien y un cuerpo sin la respiración adecuada tiende a tensionarse y contracturarse más.

Te invito a completar el ejercicio de relajación que escribí en el post de ayer.

Recostado, boca arriba, con el cuerpo relajado, vas a colocar una mano con la palma sobre tu abdomen y otra sobre el pecho.

La respiración durante la práctica de Yoga se realiza inhalando y exhalando por la nariz. Igualmente, si en algún momento sientes la necesidad, al realizar algún ejercicio más complejo que éste, de inhalar y exhalar por la boca, no te lo prohibas.

Estás empezando a escuchar las necesidades del cuerpo.

Al inhalar por la nariz, vas a mandar el aire a la zona del estómago. Tienes que sentir como tu mano se eleva a la altura del ombligo con la entrada de aire.

Inhala por la nariz, lleva el aire a tu estómago. Siente, con tu mano a la altura del ombligo, cómo esa zona se infla recibir el aire. Y exhala por la nariz. También, deberás sentir como la mano que está sobre el pecho, se eleva. Inhala por la nariz y siente cómo se infla tu caja torácica. Exhala y nota que esta expansión también ocurre hacia los lados. El pecho se infla, las costillas se mueven suavemente para hacerle espacio a los pulmones en su máxima capacidad.

Este tipo de respiración aumenta la capacidad de entrada de aire. Al respirar, casi el 60% del aire puede dirigirse hacia la zona abdominal, mientras que los pulmones albergan entre el 10% y el 40%, dependiendo de si realizamos una respiración superficial con la parte superior del pecho o inflamos la caja torácica en totalidad.
Inhala en un tiempo, llena todo tu cuerpo de oxígeno. Exhala en dos tiempos, hazlo más pausado. Siente el aire abandonar tus pulmones.

Esta respiración en 1 y 2 tiempos, no se te pedirá que la realices durante la práctica de Yoga, pero es una muy buena forma de controlar la ansiedad.

Con respirar 10 veces de esta manera bajarán los niveles de estrés en tu cuerpo y te sentirás más relajado. 

Prueba hacer esta simple práctica de respiración en diferentes circunstancias durante tu día. No es necesario que te recuestes, puedes hacerlo sentado o de pie, mientras seas consciente y sientas como el aire se dirige primero a la zona abdominal y luego llena la totalidad de tus pulmones, y al retirarse, sientas cómo se lleva la ansiedad, las presiones y te encuentras relajado.

La respiración es algo que damos por hecho, algo que fácilmente se hace de manera inconsciente, pero cuando respiramos mal y no le damos a nuestro cuerpo el oxígeno que necesita, el sistema se resiente.
La máquina maravillosa que es nuestro organismo, se resiente. 

Intenta dedicarle unos minutos de tu práctica de Yoga sólo a respirar. La respiración es parte del centro, para estar en el centro, para ser un ser centrado, hay que darle su lugar y su importancia a la respiración.

INHALA PAZ
EXHALA AMOR

NAMASTÉ

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